En la parte inicial del proceso, antes de la seducción , es necesario que exista una atracción. Y la mujer, al igual que el hombre, va a buscar de manera inconsciente rasgos de mala salud y enfermedad. Una vez descartados todos los galanes con una mala salud o indicios de esta, empieza el verdadero casting. Nosotros somos más selectivas que ellos, buscamos más señales de que el hombre cumpla con todos los requisitos mínimos para así darle la oportunidad al proceso de seducción y propiciar un encuentro más cercano.
De manera inconsciente las mujeres buscan rasgos de buena salud, aunque solo tengan en mente una noche de pasión. También buscan a alguien que sea fuerte, no solo para que las proteja a ellas, sino a su descendencia, y así esta tenga mayor probabilidad de sobrevivir. La mujer se fija en rasgos que denotan fuerza como la espalda ancha y un buen tono muscular. También se siente atraída por la cara; por ejemplo los hombres con mayor testosterona tienen mandíbulas más cuadradas.
Por otra parte, rasgos de riqueza y de poder también atraen a la mujer;aunque sea de manera inconsciente, ya que son indicios de buen proveedor. Es importante recalcar que los hombres con demasiada musculatura no son tan atractivos para la mayoría de la mujeres; es un canon de belleza que atrae más a los homosexuales. Hay mujeres que les acompleja un poco estar con alguien cuyos pectorales son más grandes que sus pechos.
¿Y los atributos sexuales? ¿Se fijan o no las mujeres en ellos? Sí lo hacen, pero no es su prioridad. Antes de pensar en sexo tienen que considerar si vale la pena tenerlo con el galán. Por eso, todos los aspectos que impliquen salud, fuerza, protección, poder y buenos genes, son lo primero que toman en cuenta;los genitales pasan a segundo plano. Y hablando de ellos, ¿qué es más importante: el tamaño o la erección?
Olmedo, S. (2010) Los misterios del amor y el sexo (1ra Ed.) Editorial Aguilar: México. Pp 52-53

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